martes, 3 de abril de 2012

En gran controvertido chupete

El chupete es un objeto ampliamente utilizado en la sociedad occidental actual, iniciándose su uso rápidamente dentro de las primeras horas de vida, transformándose en un componente esencial del bolso de una madre con un hijo menor de 2 años a tal punto que es casi improbable encontrar a un lactante que no lo use .
Frente a tan masivo uso, es necesario plantearse cuales son los efectos beneficiosos y nocivos, pero a la vez también evaluar las indicaciones sobre su forma, material, tiempo de empleo.
El uso de chupete es motivo de intensos debates entre los expertos, los que ensalzan sus beneficios y los que advierten de sus muchas desventajas. Pero no existen pruebas suficientes para potenciar o minimizar su empleo.
Su efecto relajante es el aspecto beneficioso más ampliamente conocido, aunque los padres deben evitar ofrecer al bebé el chupete cada vez que llora, pues el llanto es una forma de comunicación del niño, que hay que atender con mimos, juegos y atenciones.
Recientes investigaciones también indican que este instrumento previene el llamado síndrome de muerte súbita del lactante y que es útil para estimular la succión en prematuros.
La palabra chupete en inglés "pacifier", significa pacificador y se refiere a un objeto que tranquiliza y calma. Ese es justamente el objetivo del chupete y con ese propósito la mayoría de los padres empieza a introducir el chupete en la vida cotidiana de los bebe
Se dice que el uso del chupete fue documentado hace ya nada menos que 21 siglos.
Los primeros "chupetes" para calmar a los bebés, que se pueden ver en obras de arte clásicas, fueron telas rellenas con diversos materiales, como azúcar, que le daban la forma de una pequeña pelota.
Ya a mediados del 1800, en Inglaterra las madres les daban a sus hijos anillos de goma. Sin embargo, durante mucho tiempo estuvieron asociados solamente a las clases más humildes porque se los consideraba antihigénicos.

El primer chupete moderno se patentó en los Estados Unidos en setiembre de 1900. Aunque mucho más simple, tenía la misma forma de los que se conocen hoy: una tetina de goma, un aro alrededor y un asa para sostenerlo.
Los chupetes comenzaron a hacerse muy populares en la década del 30. Actualmente existen infinidad de modelos hechos en plástico, caucho o silicona. Los más modernos tienen agujeros de ventilación y algunos vienen con un anillo especial que brilla en la oscuridad y sirve para encontrarlo más fácil si al bebé se le cae mientras duerme.
La succión no nutritiva de dedos, chupete u otros objetos se consideran una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal.
Dentro de la succión no nutritiva podemos encontrar la succión de dedos y también el chupete. La succión no nutritiva se inicia dentro del útero, siendo máxima a los 5 meses de vida, disminuyendo rápidamente hasta los 10 meses y persistiendo hasta aproximadamente los 12 meses de edad, desde donde comienza a desaparecer rápidamente .
Gracias a este reflejo primario de succión, el recién nacido o RN logra alimentarse y por lo tanto sobrevivir. Además de esta esencial función, la succión permite al RN calmarse y reconfortarse, llegando incluso a observarse esta actividad en el 70% al 90% de la población lactante .
Los bebés necesitan succionar, y no sólo para alimentarse. La succión "no nutritiva" forma parte del repertorio de conductas que ponen en marcha desde el inicio de la vida. Por lo tanto la utilización del chupete no debe ser descartada. Es un hábito que adquiere alrededor del 80% de los bebés y, sino lo han dejado antes, se recomienda no extender su utilización más allá de los tres años, cuando su uso puede causar, entre otras complicaciones, dificultades en la oclusión y la dentición. El resto de los bebés se chupa el dedo o no tiene necesidad de una succión fuera de la nutrición. La recomendación general es no fomentar su uso continuo y tampoco la dependencia respecto del chupete.
El deseo de chupar está relacionado con la necesidad esencial de sobrevivir. Muchos bebés siguen chupando después de haber terminado la toma, lo cual no se debe interpretar como una falta de alimentación. Sin embargo ese deseo de chupar no desaparece en los primeros meses de edad y es frecuente encontrar a niños con 3-4 años que succionan (sus chupetes o sus dedos pulgares) con intensidad.
La Academia Americana de Pediatría (AAP) por su parte, subraya que la evidencia científica señala que el chupete no debe ser prohibido sino correctamente utilizado. Y agrega, entre otras cosas, que dentro de sus virtudes están el calmar al bebé y disminuir el registro subjetivo del dolor.
demás de reducir la incidencia de muerte súbita y calmar la ansiedad y el dolor de los niños, los datos muestran que, si se deja de usar a los tres años, los perjuicios sobre la dentición son reversibles. Son muchas las ideas erróneas que siguen rodeando al uso del chupete. Poco a poco casi todas han ido perdiendo fuerza; no así la creencia de que deforma la dentadura de los pequeños, pero el chupete no produce malformaciones dentales si se abandona antes de los tres años.Esto esta avalado
Un estudio publicado en la revista General Dentistry aclara que siempre que se deje a tiempo, este dispositivo es, incluso, ventajoso.
( Soxman JA. Non-nutritive sucking with a pacifier: pros and cons. Gen Dent 2007; 55(1) Jan-Feb: 59).

Identikit del chupete

Identikit del chupete

Aunque sea de una sola pieza, el chupete tiene cuatro partes diferenciadas:
1)Tetina
2)Escudo
3)Tirador o anillo
4)Obturador

Tetinas
Hay de dos tipos: de silicona y de látex y ambas pueden ser redondas, anatómicas o simétricas. Además de las formas, vienen en distintas medidas, y pueden estar acompañadas o no de capuchón (para guardar el chupete cuando no se utiliza).
Las tetinas de silicona son indeformables, inodoras e insípidas. No se agrandan ni adquieren olor o sabor con el uso. Se recomiendan hasta que el bebé comienza la dentición (entre los 4 y 6 meses). Atención después, cuando llegan los dientes: hay bebés con una gran fuerza en sus mandíbulas que pueden llegar a masticar la tetina del chupete. En ese caso, se recomienda cambiarla.
Las tetinas de látex se deforman con el uso y además adquieren olor. Tienen menor riesgo de desgarro que las de silicona y por eso son más apropiadas cuando el bebé tiene dientes. Pero hay que revisarla cuidadosamente para evitar que esté rota.
 
En cuanto a la forma, las tetinas redondas buscan imitar el pezón materno. Las anatómicas buscan que la tetina se adapte el paladar del bebé para evitar posibles deformaciones, pero si el bebé gira o acomoda el chupete en su boca –cosa que es por cierto frecuente– el objetivo ya no se cumplirá.

El formato simétrico supera en algún sentido este inconveniente  porque se adapta al paladar pero menos  que la anatómica.
Las tetinas redondas parten de la concepción de un elemento que se asemeje al pezón materno. Son las primeras que aparecieron en el mercado y aun siguen teniendo la preferencia de muchas mamás y bebés. Siempre es recomendable tanto en este como en otros formatos comenzar por el tamaño más pequeño.
Existen miles de chupetes diferentes por su formato, por su tetina, por sus colores, por su tamaño, por la rigidez o flexibilidad de los materiales que los constituyen. Pero en esencia podemos decir que el chupete tiene 4 partes bien diferenciadas, y a veces un quinto componente. Estas partes son la tetina, el escudo, el anillo o tirador, el obturador y a veces el capuchón.


Deben estar libres de Bisfenol A:
En los últimos tiempos se halló que una sustancia presente en juguetes de plásticos y también en biberones y chupetes puede ser perjudicial para el desarrollo y salud del bebé y los niños: se trata del Bisfenol A. Algunas empresas mundiales y locales incluyen un mensaje que advierte que sus productos están libres de este compuesto.
Recordar que no debe colocarse ningún aditamento (azucares, dulces o bebidas) al chupete ya que son la causa por la que se producen caries dentales y destrucción del esmalte dentario.
Buscar diferentes chupetes, hasta encontrar el que al bebe le resulte cómodo de sujetar en su boca, que con seguridad no es ni el mas lindo ni el que se aconseja en la televisión, ni el mas sofisticado.

Recomendaciones para tener en cuenta:
-Nunca utilice la tapa y la tetina de una mamadera como chupete, aunque estén unidos en un solo cuerpo. Si el bebé succiona fuerte la tetina puede salirse del aro y asfixiarlo.
-El chupete más seguro es el de una sola pieza. Consultarlo con el pediatra, es una buena opción.
-No colgar el chupete de una cuerda del cuello o muñeca del bebé. Puede causar accidentes, especialmente durante el sueño.
-El escudo entre la tetina y el anillo debe medir al menos 3,8 cm para evitar que el bebé se meta el chupete entero en la boca. Debe, además, estar hecho de plástico firme y tener agujeros de ventilación.
-Los chupetes se deterioran con el tiempo. Hay que inspeccionarlos periódicamente (si es posible, a diario), para verificar que la tetina no esté descolorida o rota. Si eso ocurre habrá que reemplazarlos.

Por último, recordamos que las  revisiones sistemáticas científicas de ensayos clínicos aleatorizados como los de la Biblioteca Cochrane son el mayor nivel de evidencia disponible y son además la forma más eficaz de detectar la presencia o ausencia de relación causa-efecto. Dichas revisiones demuestran claramente que en madres motivadas a amamantar, recomendar la introducción del chupete una vez que la lactancia está bien establecida no modifica la duración de la lactancia exclusiva y no exclusiva.
En el período posneonatal, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es la tercera causa de muerte en nuestro país y primera en el mundo desarrollado. Desde 1993 a la actualidad
se publicaron múltiples estudios de caso control y dos metanálisis que demuestran claramente que
la utilización del chupete en el último sueño disminuye el riesgo del SMSL en más del 50% y el
uso rutinario entre un 17 y un 29%.5.