lunes, 6 de agosto de 2012

El niño sordomudo no existe, el niño sordo puede hablar...


Hipoacusia en recién nacidos o Sorderas
¿Qué es?




La hipoacusia de define como la disminución de la percepción auditiva, que es la vía habitual para adquirir el lenguaje, uno de los atributos más importantes del ser humano.
La Hipoacusia en recién nacidos es la deficiente agudeza auditiva, de origen congénito o de aparición en los primeros días de vida.
Se trata de un problema de suma importancia en la infancia, pues el desarrollo intelectual y social están relacionados íntimamente con una correcta audición.

 Según datos de la OMS, la Incidencia es:

·         Hipoacusia de grado severo 1/1000 recién nacidos.
·         Hipoacusia Moderada 3/1000 recién nacidos.
·         Hipoacusia de cualquier grado 5/1000 recién nacidos.

Es importante saber que:

El 80%de las hipoacusias permanentes infantiles están presentes al nacimiento.
Sólo el 50%de los niños con sordera tienen factores de riesgo.
Más del 90% de niños sordos nacen de padres oyentes.
El 50‐60%de las sorderas infantiles tienen origen genético.
Más de 400 síndromes incluyen sordera.
El 40% de las sorderas profundas son candidatos a implante coclear.



Tipos de hipoacusia
Hay cuatro tipos de hipoacusias: conductiva, neurosensoriales, mixtas y centrales. Las pérdidas conductivas son causadas por un problema con el oído externo ó medio y afectan generalmente todas las frecuencias al mismo grado. Las pérdidas neurosensoriales son causadas por problemas en el oído interno ó nervio auditivo. Las pérdidas mixtas implican ambas etiologías conductivas y neurosensoriales. Las hipoacusias centrales son raras y son causadas por problemas a lo largo de la vía auditiva o en el cerebro mismo.  

Más del 50 % del compromiso de audición en niños se piensa que es genético y no relacionado a infecciones, anatómico u otras causas no hereditarias. La mayoría de los niños sordos o hipoacusicos son hijos de padres que oyen bien. En los Estados Unidos, el citomegalovirus infecta a cerca del 1 % de todos los recién nacidos y  anualmente, entre 6.000 y 8.000 recién nacidos infectados tendrá manifestaciones clínicas y 75 por ciento de estos niños desarrollarán hipoacusias neurosensoriales; lamentablemente en nuestro país no hay estadísticas  claras.

¿Por qué se produce? 

Factores de riesgo de hipoacusias en recién nacidos

1.       Historia familiar de hipoacusia neurosensorial congénita o en la primera infancia.
2.       Infecciones intrauterinas (Citomegalovirus, rubeola, sífilis, herpes, toxoplasmosis).
3.       Malformaciones craneofaciales, incluyendo anomalías del pabellón y conducto auditivo.
4.       Peso al nacer menor a 1.500 gramos.
5.       Hiperbilirrubinemia grave.
6.       Uso de fármacos ototóxicos: Bien durante la gestación  (aminoglucósidos, diuréticos de asa, cisplatino...) o en el recién nacido. Además, se considerarán potencialmente ototóxicos: Los procedimientos no autorizados en el embarazo (isótopos radioactivos, radiología en el primer trimestre) y las drogas ilícitas por vía parenteral y el alcoholismo en la madre gestante.
7.       Meningitis bacteriana.
8.       Hipoxia- isquemia perinatal (Apgar de o a 4 al minuto, o de 0 a 6 a los 5 minutos).
9.       Ventilación mecánica durante más de 5 días.
10.   Estigmas asociados a síndromes que cursen con hipoacusia (S. de Waardenburg, retinitis pigmentosa, intervalo Q‐T prolongado, osteogénesis imperfecta, mucopolisacaridosis, ...)



Factores de riesgo de Hipoacusias en lactantes

1.       Meningitis bacteriana u otras infecciones que pueden cursar con hipoacusia (parotiditis, sarampión )
2.       Traumatismo de cráneo con pérdida de conciencia o fracturas.
3.       Estigmas con síndromes que cursan con hipoacusia.
4.       Uso de fármacos ototóxicos.
5.       Otitis media recurrente o persistente.





¿Cuáles son los síntomas?

Los padres deben observar el comportamiento del bebé durante sus primeros meses de vida ante los estímulos sonoros. Durante los dos primeros meses de vida el niño parpadea, se despierta o se asusta ante ruidos fuertes y de alta intensidad; la voz de su madre es capaz de tranquilizarlo y pone atención en escucharla. Entre los 3 y 5 meses de vida dirige la mirada y gira la cabeza hacia la fuente de sonido, y entre los 6 y 9 meses es capaz de buscar la fuente de la voz o del sonido, moviendo la cabeza y el cuerpo para poder observarla. Se aconseja consultar al pediatra si se piensa que un hijo no oye bien.

Los signos de alarma en el desarrollo del lenguaje que deben hacer sospechar de la presencia de una hipoacusia son:
        6 meses: no emite sonidos ni balbuce
    12 meses: no oye sonidos (timbre, teléfono)
    15 meses: no reconoce su nombre
    24 meses: no imita palabras simples
    36 meses: no dice palabras (10) y frases de dos palabras
   48 meses: no es capaz de hacer frases sencillas





Etapas Normales del Desarrollo de la Comunicación Verbal

• 2 meses: emite ciertos sonidos espontáneos
• 3 meses: se ríe
• 8 meses: dice papá
• 12 meses: dice 5 palabras
• 18 meses: vocabulario de 10 palabras
• 24 meses: frases de 2 palabras
• 30 meses: utiliza preposiciones
• 36 meses : utiliza el “yo”
 

¿Cómo se puede diagnosticar?

Hoy en día está ampliamente aceptado que la detección de la hipoacusia infantil dentro del primer mes de vida permite diagnosticarla antes de los 3 meses e iniciar el tratamiento en los primeros 6 meses. De esta manera se evitan o minimizan importantes alteraciones en el niño. La única manera de alcanzar este objetivo es mediante la implantación del cribado auditivo universal a todos los recién nacidos.

Los métodos de identificación de la hipoacusia neonatal son efectivos y se espera que identifiquen al menos el 80 % de los casos de hipoacusia, habiendo un 2-3 % de falsos positivos en niños con audición normal.

En el periodo neonatal no se pueden identificar hipoacusias adquiridas o progresivas de aparición tardía, por eso hay otra etapa en la vida del niño, como es la del ingreso escolar en la que también debe considerarse la realización de otro screening auditivo (Audiometría Tonal). 

Pruebas de detección

De las pruebas objetivas de audición electrofisiológicas, dos son las más útiles, OEA (otoemisiones acústicas evocadas) y PEATC (potenciales evocados auditivos del tronco cerebral)

 OEA: 

Las otoemisiones acústicas evocadas consisten en energía auditiva producida en el caracol y registradas en el conducto auditivo externo. Las OEA son energía vibratoria que se desplazan a través de las estructuras del oído medio para ser traducida como sonido en la membrana timpánica; es el trayecto invertido de la conducción sonora normal. Se cree que provienen de la actividad de las células ciliadas externas.  Las útiles para el cribado neonatal son las provocadas o evocadas, es decir las obtenidas por el estimulo.  Hay tres tipos de OEA según el estimulo sonoro que se utilice para generarlas:
·         Espontáneas, sin que exista estímulo sonoro.
·        Provocadas transitorias, cuyo estímulo es un clic de una   duración de 80          milisegundos y una intensidad de 80 a 87 dB.
·         Provocadas continuas.



Las más utilizadas en el screening neonatal de hipoacusia son las provocadas transitorias debido a su corta duración, se realizan en 20 – 30 segundos, son de fácil interpretación y relativa inmunidad a los ruidos ambientales.




PEATC:

Los potenciales evocados auditivos del tronco cerebral evalúan la actividad de la vía auditiva desde el nervio auditivo en su extremo distal hasta el mesencéfalo.

Un estimulo auditivo de duración breve, chasquido o tono, produce activación de la vía y genera unos potenciales detectables a través de electrodos situados en el cuero cabelludo, similares a los usados en electroencelografia. Se usan detectar lesiones neurosensoriales que son el 1 % de sorderas y para la confirmación diagnósticas de aquellos bebes que no pasaron bien las primeras pruebas de OEA


En la actualidad se considera a las OEA, la principal técnica de screening auditivo por su bajo costo, escaso tiempo de realización que oscila en 2 y 3 minutos por cada oído, alta sensibilidad y especificidad. Deben realizarse después de las 48 hs de vida, porque el conducto auditivo puede estar ocupado por residuos del parto y antes del mes para tener el diagnóstico precoz.


El programa de detección precoz de hipoacusia en recién nacidos permite:
·         Identificar desde el nacimiento cualquier deficiencia auditiva.
·         Iniciar cuanto antes el tratamiento y rehabilitación.
·         Permitir el mejor desarrollo del lenguaje oral.
·         Conseguir la integración del niño con discapacidad auditiva.
·         Mejorar su comunicación, desarrollo intelectual, emocional, social, rendimiento escolar y su futuro profesional.

¿Cómo se trata?

Cuando el niño es diagnosticado de hipoacusia el tratamiento debe ser multidisciplinario con la colaboración del pediatra, otorrino, logopeda, psicólogo y audioprotesista. Es fundamental la colaboración con la escuela, en función de su edad, y la ayuda de las asociaciones de sordos. El tratamiento consiste en la estimulación precoz del niño, un tratamiento logopédico adecuado y un tratamiento audioprotésico mediante audífonos o implante coclear.

Los implantes cocleares

Un implante coclear es un dispositivo electrónico que puede ayudar a oír a personas sordas. No restablece la audición normal, sino que proporciona al niño sordo una comprensión útil de los sonidos ambientales y le ayuda a comprender el habla.

¿Cómo se puede prevenir?

La sordera es un trastorno cuya incidencia en el momento del nacimiento es muy superior a la de otras enfermedades congénitas (hipotiroidismo, fenilcetonuria, etc.) que en la actualidad ya se detectan precozmente a través de pruebas de cribado bien implantadas en nuestro medio. Idealmente, la hipoacusia congénita debe diagnosticarse antes del tercer mes de vida, para poder iniciar tratamiento antes del sexto. La instauración de un cribado neonatal permite rebajar claramente la edad de diagnóstico. En el caso de la hipoacusia, al igual que en otros temas de detección precoz, el pediatra desempeña un papel primordial, puesto que se hace cargo del niño en los primeros días de vida, que es el momento en el pueden efectuarse las pruebas de manera sencilla y efectiva con resultados altamente fiables. Recuerden que las pruebas de detección precoz de la hipoacusia son tan importantes como los programas de vacunación.

Dice la OMS

La prevención de la discapacidad auditiva permitiría reducir a la mitad la cantidad de niños y adultos con dificultades de audición en todo el mundo, que hoy son más de 50.000.000.

El problema de una detección tardía es que estos niños no hablan porque no oyen, por lo que la detección y el tratamiento deben ser lo más precoces posibles para que el niño desarrolle el lenguaje .
Y siempre recuerden que el sordomudo no existe, el niño sordo puede hablar….

No hay comentarios:

Publicar un comentario